miércoles, 27 de mayo de 2009

Crisis curativa

El hombre de todos los tiempos, en pos de su felicidad, ha buscado la forma de evitar la enfermedad, y cuando ésta se ha producido, de curarla.

Los síntomas de una enfermedad no son más que la lucha del cuerpo para impedir el cambio producido, al hacer su intrusión una enfermedad.

La medicina alopática es la que se enseña oficialmente en las universidades y practican la mayoría de los médicos. Su objeto es combatir el síntoma que presenta el enfermo a través de remedios contrarios a su naturaleza. Considera a los microbios y virus como causantes de casi todas las enfermedades.

La medicina homeopática, creada por el médico alemán Cristóbal Federico Hahneman (1755-1843), fue una reacción contra la medicina alopática u oficial. Su sistema consiste en aplicar en dosis mínimas (infinitesimales) las mismas sustancias que, en mayores cantidades, producirían en el hombre sano síntomas parecidos a los que se trata de combatir. A pesar del adelanto que significaba para la época, la homeopatía no llenó las aspiraciones de su creador y menos aún las de la humanidad sufriente. La importancia de la homeopatía es haber sido la primera valla contra los desbordes de la alopatía y haber preparado el terreno para el resurgimiento de la medicina natural.

El hombre es una verdadera trinidad, compuesta de cuerpo, mente y espíritu. El desarrollo y funcionamiento integral de cada elemento, así como la armonía necesaria que debe reinar entre ellos, nos da el hombre integral, el hombre sano. No puede hablarse de salud integral si existen desproporciones entre esos elementos. Tan anormal es el sabio con cuerpo enclenque como el atleta de mente oscura y alma extraviada.

Para alcanzar ese estado de salud integral, son varias las condiciones necesarias. En primer lugar el factor hereditario. Luego están los factores adquiridos por el mismo individuo durante su existencia: medio ambiente, profesión, forma de vida y muy especialmente el régimen alimenticio. No es el caso detenerse en estos aspectos, cuya importancia ha sido más que suficientemente demostrada.

Ahora bien, si la sangre se impurifica, ya comienza el estado de enfermedad. Las sustancias que intoxican la sangre podemos denominarlas “sustancias morbosas”, es decir sustancias que enferman. ¿De dónde vienen esas sustancias que pasan a la sangre? Muchas causas las originan, pero todas se sintetizan en una: la vida antinatural, es decir contraria a las leyes naturales que rigen la existencia humana.

viernes, 15 de mayo de 2009

21 días... para cambiar un hábito

Para que un hábito sea implantado en tu mente, se requiere de mínimo 21 días, llevarlo a cabo diariamente , sin parar, de tal forma que cuando no lo hagas, tu propia mente te hará sentir como que algo te falta por hacer.

Te recomiendo que tengas un calendario a la vista y en cada uno de los días del mes escribas el hábito que vas a implantar en tu mente sub-consciente, escríbelo cada día, incluyendo sábados y domingos, ya que no puedes tener descansos, tu mente no reconoce sábados ni domingos, ya que trabaja los 365 días al año y las 24 horas del día.

Busca la fecha del día de hoy, escribe el hábito en forma positiva, evita usar palabras como “dejar de “ , “no…”, “debo de “, “tengo que” y utiliza verbos en infinitivo como: “amar”, “despertar”, “correr”, etc, de tal forma que te lleve a la acción y no lo sientas como una carga.

Cuando lo escribes cada día, eres capaz de auto-evaluarte qué tanto estás cumpliendo con tus hábitos de cambio.

Confucio dice que para llegar a una distancia de 1000 kms, lo importante es dar el primer paso, y cambiar un hábito y luego otro… hasta lograr cambiar toda tu vida, te sientes seguro, capaz y tu mismo vas viendo los avances en tus relaciones, en tu salud fìsica, en tu salud mental, en tu situaciòn financiera, y en todos los aspectos de tu vida.

“En la psicología moderna, está probado que todo lo que se repite 21 veces crea un hábito. Una vez adquirido ese hábito, ya no se necesita más motivación.” Basta con repetir algo 21 veces, o 21 días, o 21 minutos para adquirir un hábito...


Busque el apoyo de personas en su vida...
Cuando realiza un cambio, otorguese un premio...
Tome un baño de burbujas después de hacer ejercicio, o comprese algo con el dinero que ahorró por no beber por ejemplo...


Exito en su transformación!!!

PAZ